Vendo productos físicos online desde 2024. Hoy tengo una marca en Argentina y marcas vendiendo afuera, y desde el año pasado acompaño a dueños de tiendas a armar y hacer crecer las suyas con el mismo método que uso en las mías.
No enseño algo que dejé de hacer. Las tiendas siguen funcionando todos los días y de ahí sale lo que después explico.
Una marca en Argentina que vende más de 25.000 unidades por mes, con más de 20 mayoristas y nueve personas en el equipo. Y marcas vendiendo afuera, con un equipo cuatro veces más chico.
Trabajo con gente que ya vende o que está armando su primera tienda: búsqueda de producto, testeo, publicidad y escalado. Hay llamadas grupales todas las semanas y seguimiento uno a uno según el nivel.
Tiene una tienda que factura, pero llegó a un techo: para vender más tiene que sumar gente, stock y problemas, y el margen no le alcanza.
Depende de un canal, un producto o un país. Si eso se cae, se cae todo.
Tiene el tiempo y las ganas, y lo que le falta es un método en vez de veinte opiniones distintas.
Son casos reales, con nombre y con su historia. Lo que le pasó a cada uno depende de su situación, su mercado y el trabajo que puso.
Pasó al acompañamiento uno a uno y hoy maneja su marca viviendo fuera del país.
Duplicó la facturación de su marca y triplicó la ganancia, con el mismo equipo.
Armó su primera tienda y llegó a meses de cuatro cifras en dólares.
Soy de Mar del Plata. En 2024 había hecho el ingreso a la facultad y les pedí a mis padres un año antes de empezar. Me encerré un verano a aprender a trabajar por internet y en la última semana antes de las clases cerré mi primer cliente.
En septiembre de ese año entré a ecommerce. Estuve tres meses perdiendo plata haciendo todo mal, hasta que en diciembre pagué una mentoría con lo último que tenía y a la semana pegué mi primer producto que funcionó.
La peor parte vino después. Escalé un producto sin tener el stock y llegué a deber tres mil ventas: mes y medio de atrasos, cancelaciones y reclamos, con la pasarela de pagos caída y un viaje ya pagado que no podía costear. Salí de ahí consiguiendo una fábrica del producto y rearmando la marca con ayuda de un mentor.
Eso es lo que hoy intento que no le pase a nadie que trabaja conmigo: casi todo lo que explico son cosas que me costaron plata aprender.